Jueves 2 de abril de 2026, p. 4
En el contexto de la guerra en Medio Oriente, el Comité para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado, de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), determinó la concesión de una protección reforzada provisional a 39 bienes culturales de Líbano, así como la provisión de una ayuda financiera internacional por más de 100 mil dólares para operaciones de emergencia sobre el terreno.
La decisión fue tomada durante una reunión extraordinaria realizada tras la petición de ese país de reforzar el resguardo de su patrimonio cultural, por lo que los bienes cuentan ahora con el más alto nivel de protección legal contra ataques y uso con fines militares. El incumplimiento de estas cláusulas constituiría violaciones graves del Convenio de La Haya de 1954 y su Segundo Protocolo de 1999 y podría dar lugar a responsabilidad penal.
“El patrimonio cultural debe ser protegido. Es la columna vertebral de la identidad, la confianza y la esperanza de las personas, y lleva inherente la promesa de paz y recuperación. Cuando se destruye en cualquier lugar, se socavan las normas morales, se erosiona la cohesión social y se ponen en peligro la confianza y la resiliencia. Es hora de renovar nuestro compromiso de proteger la cultura, para el pasado, el presente y el futuro de todos los pueblos”, señaló Lazare Eloundou Assomo, subdirector general de Cultura en funciones.
Los sitios bajo protección reforzada recibirán asistencia técnica y financiera de la Unesco para aumentar su defensa jurídica, mejorar la previsión de riesgos y las medidas de gestión e impartir formación adicional a profesionales de la cultura y al personal militar en ese ámbito. La custodia también contribuye a enviar una señal a toda la comunidad internacional de la necesidad urgente de proteger estos lugares.
Esta iniciativa complementa las acciones emprendidas por la organización en las últimas semanas para proteger el patrimonio cultural en los países afectados en esa región. Desde el estallido de las hostilidades, la Unesco ha colaborado con el Ministerio de Cultura y la Dirección General de Antigüedades del Líbano, además de prestar apoyo para el almacenamiento de colecciones arqueológicas y de museos.
La Unesco realiza actividades de vigilancia por satélite de los sitios históricos y del patrimonio para evaluar su estado de conservación y los daños que hayan sufrido, en asociación con el UNITAR/UNOSAT, el Centro de Satélites de Naciones Unidas. Hasta ahora se han confirmado daños a la ciudad libanesa de Tiro, inscrita en la lista de Patrimonio Mundial en 1984, además de otros bienes en países vecinos.












