Viernes 17 de abril de 2026, p. 22
Aun cuando sea una muestra del compromiso del gobierno federal en el combate al crimen organizado, la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB) reconoció que existe preocupación sobre la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de permitir que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) bloquee cuentas bancarias sin orden judicial previa.
Tras el campanazo conmemorativo de los fondos de inversión que alcanzaron 5 billones de pesos en activos bajo administración, Álvaro García Pimentel, presidente de la AMIB, explicó que esta facultad permite actuar más rápido en la neutralización de los recursos de personas relacionadas con actividades ilícitas. No obstante, “es una facultad que genera un poco de preocupación y controversia, pues queremos que todos los activos financieros tengan toda la seguridad en México.
“Nosotros tenemos mucha confianza en que la UIF va a operar esa facultad que le dio la Corte de una forma prudente y con el único fin de contrarrestar los ataques del narcotráfico y terrorismo.”
García Pimentel reconoció que existe preocupación, “pero ya no hay muchas opciones”, por lo que habrá que tener la esperanza de que esta potestad se aplique de forma correcta y contribuya a disminuir el crimen y el flujo de recursos ilícitos en el país.
El presidente de la AMIB aclaró que los recursos de los clientes de fondos de inversión y casas de bolsa se encuentran protegidos, pues no forman parte del patrimonio de estas instituciones.
“En los casos de casas de bolsa que fueron afectadas (por denuncias de Estados Unidos), los inversionistas no perdieron ni un centavo. No es como en otras instituciones, en las cuales los ahorros forman parte del capital y del riesgo de la institución financiera”, aseveró García Pimentel.
En el sistema bursátil de México hay 49 millones de cuentas –entre fondos de inversión y casas de bolsa–, con potencial de duplicarse en cinco años; por ello es prioritario ampliar la oferta de instrumentos financieros que respondan a las necesidades de quien busca invertir, sostuvieron autoridades financieras y ejecutivos.
Ángel Cabrera Mendoza, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), afirmó que la digitalización cambió la forma en que las personas se relacionan con sus finanzas.
Prueba de ello son los 5 billones de pesos en activos bajo administración que alcanzaron los fondos de inversión en México al cierre de marzo pasado; es decir, la industria duplicó su tamaño en poco más de cinco años, pues en 2020 los activos eran de 2.5 billones de pesos, y la base de inversionistas de fondos también se multiplicó.
“Necesitamos que la oferta (de instrumentos) sea mayor para que todas las personas en el país encuentren el fondo que, según sus características, les permita lograr un desarrollo patrimonial adecuado, que invertir sea tan natural como comprar un café”, aseveró Cabrera.












