Turno del Banco Mundial // “Atínale a la cifra” 2.0 // Ahorristas pierden; Afore ganan
ntegrante de la nueva temporada de “Atínale a la cifra”, el Banco Mundial, como ayer lo hizo el FMI, hace público lo que su destartalada bola de cristal le ha revelado sobre el futuro inmediato de la economía global. Y sobre esas epifanías destaca que “es probable que el bajo crecimiento que experimenta México desde 2024 continúe en 2026, ya que el impacto cada vez menor de los grandes proyectos de infraestructura pública coincide con la incertidumbre actual sobre la política comercial; si bien el ciclo de relajación de la política monetaria debería brindar cierto apoyo a la demanda interna, es probable que sólo compense parcialmente los factores adversos externos, en particular las revisiones relacionadas con el T-MEC, que afectan los horizontes de planificación de las empresas”.
Y divulga sus revelaciones ( Panorama económico de América Latina y el Caribe) justo cuando el gobierno mexicano confirma que el próximo lunes se reanudarán en nuestro país las negociaciones con Estados Unidos en el marco de la revisión del citado tratado comercial, en un escenario más que complicado dado el salvajismo del inquilino de la Casa Blanca. De acuerdo con su bola de cristal, la economía mexicana crecería 1.3 por ciento en 2026 y 1.7 por ciento en 2027 (el FMI dice que dichas proporciones serían de 1.6 y 2.2 por ciento, respectivamente).
Sin embargo, el bajo crecimiento económico no se limita a México. De acuerdo con el Banco Mundial, América Latina y el Caribe “entran en 2026 con un avance aún limitado por desafíos estructurales de larga data. Se prevé que en el presente año el producto interno bruto regional se incrementaría 2.1 por ciento, ligeramente por debajo de 2.4 por ciento de 2025, dejando a esta zona nuevamente como una de las regiones del mundo con crecimiento más lento, con un PIB per cápita apenas creciendo”.
Según la institución financiera “multilateral”, en 2026 las perspectivas de crecimiento en América Latina y el Caribe “siguen siendo limitadas a pesar de que las condiciones financieras mundiales son ligeramente más laxas y los precios de las materias primas siguen siendo favorables. La falta de mejora respecto de 2025 convive con perspectivas menos favorables para varias economías e implica un muy pequeño aumento del ingreso per cápita. El consumo continúa liderando, pero su impulso es modesto a medida que los ingresos reales se recuperan gradualmente y los costos de endeudamiento reales siguen siendo elevados”.
Y en materia de comercio internacional, éste se mantiene como un “canal clave” por medio del cual “las economías de la región pueden ampliar el acceso a los mercados, reducir los riesgos de concentración y apoyar la diversificación; la evidencia muestra que los resultados comerciales de los países difieren no sólo en cuán abiertos son, sino también en la forma en que se integran: la amplitud de los mercados a los que pueden acceder, el poder adquisitivo de sus socios y el grado en que sus estructuras de exportación se alinean con las cadenas de valor mundiales. Estas diferencias están estrechamente vinculadas a la arquitectura de los marcos de los acuerdos comerciales, que determinan tanto la profundidad de la integración dentro de los bloques como la flexibilidad que conservan los países para llegar al exterior”.
El Banco Mundial puntualiza que para la región “los beneficios de los acuerdos comerciales no dependen tanto de su número, sino de la eficacia con la que amplían el acceso a grandes mercados complementarios y se traducen en uso real por parte de las empresas. El acceso a los mercados por sí solo no es suficiente: los beneficios dependen de la reducción de las barreras internas y del fortalecimiento de las condiciones internas –infraestructura, certeza regulatoria y habilidades– que permiten a las empresas ampliarse, diversificarse y modernizarse. La estrategia adecuada de política comercial está determinada por restricciones institucionales: las diferentes arquitecturas de acuerdos implican distintos grados de autonomía y coordinación y, por tanto, diferentes caminos hacia una integración más profunda; la política comercial sigue siendo elemento clave para mejorar las perspectivas de crecimiento”.
Las rebanadas del pastel
Pues nada, que el ahorro de los trabajadores mexicanos sufrió una “minusvalía sin precedente” de 417 mil 321 millones de pesos en marzo pasado, debido a la agresión de Estados Unidos e Israel a Irán ( La Jornada, Clara Zepeda). Lástima: pérdida sólo para los ahorristas, porque los dueños de las Afore no dejaron de cobrar sus comisiones, en la clásica jugada de ¿ganamos o perdiste?
X: @cafevega












