También se abordará el impacto de la tecnología
Celebra la visita de la mandataria mexicana: “la amamos, nos encanta”, señala
Viernes 17 de abril de 2026, p. 3
Barcelona. Hana Jalloul es una política progresista española que actualmente es eurodiputada y vicepresidenta de la Internacional Socialista, además de uno de los motores para poner en marcha la primera Movilización Global Progresista (GPM, por sus siglas en inglés). En una pausa entre su agitada agenda, Jalloul explicó en entrevista con La Jornada las claves de este encuentro y la importancia que tiene la presencia de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en su primer viaje oficial a Europa desde que asumió el alto mando del país.
–¿Qué objetivos se persiguen con este primer congreso de fuerzas progresistas?
–Lo que pretendemos con esto es, en primer lugar, demostrar que el progresismo está unido, que estamos de la mano, que creemos en cosas comunes como la paz, la lucha contra el cambio climático, pero también que debemos abordar cuestiones como el desarrollo de la tecnología y su impacto inevitable en la vida de las personas. Habrá muchas discusiones políticas, más de 100 encuentros, entre bilaterales, paneles y coloquios, porque va a ser un evento con muchísima actividad. Pero lo más importante es unir a los progresistas y demostrar que estamos juntos en un mundo en cambio y hostil, que estamos en contra de la guerra y a favor de la paz, y que no vamos a cejar en movilizarnos para defender esas causas tan necesarias.
–¿En qué se va a poner más énfasis: en la guerra o en el auge de la extrema derecha?
–Es un primer encuentro y por tanto hablaremos de todos los temas que nos importan, pero sobre todo para compartir ideas y trabajar en contenidos y soluciones comunes. Y por supuesto que la guerra y el auge de la extrema derecha serán uno de nuestros principales motivos de discusión y análisis, porque también es lo que más preocupa en estos momentos a las fuerzas progresistas.
–¿Es de alguna forma una respuesta de la izquierda para evitar que siga languideciendo en Europa y en buena parte del mundo?
–Yo no creo que la izquierda languidece. De hecho, hay señales que nos indican que es así; por ejemplo, que acaba de perder Viktor Orban en Hungría y eso no es poca cosa. Estamos construyendo un movimiento en el que plantamos cara a esas fuerzas extremistas y violentas, claro. Además, la política también va por ciclos. O sea, el laborismo está gobernando ahora mismo en Gran Bretaña, las encuestas no le van mal a los nórdicos socialdemócratas, Pedro Sánchez está en España. Es verdad que hay más gobiernos de derechas, pero también es significativo lo que pasa ahora en Hungría. Y nosotros no perdemos la esperanza.
–¿Es necesaria una renovación del discurso, de las prioridades, de la forma de llegar a la sociedad?
–De eso hablaremos también, porque claro que hay que reforzar el discurso, estar más cerca de la gente, más cerca de los ciudadanos; hay que ver qué quieren y nutrirse de las ideas de la sociedad civil, pero con los pies en el suelo, en la tierra, para así empaparnos de nuevas ideas, sobre todo de los jóvenes.
–¿Qué importancia tiene la presencia al máximo nivel de los dos gigantes de América Latina, México y Brasil?
–Es vital. Brasil y su presidente, Lula da Silva, son un referente para los movimientos progresistas del mundo y su presencia y compromiso en el congreso son una señal de la importancia que tiene defender ahora más que nunca estas ideas, estos compromisos con la sociedad. Es el primer viaje internacional de la presidenta Claudia Sheinbaum y eso entendemos que es un mensaje de enorme calado, además de que es muy importante que venga a España y que haga esta visita también como muestra de acercamiento entre las posturas y las relaciones entre España y México, porque son dos países que están abocados a entenderse, que se quieren mucho y que tenemos relaciones importantísimas, culturales, históricas, religiosas, lingüísticas y hay que seguir trabajando en ello.
–¿Y hay buena sintonía entre los dos gobiernos?
–La sintonía es fantástica. Nosotros amamos a la presidenta Sheinbaum, nos encanta y deslumbra su contundencia, sus habilidades diplomáticas, cómo está sorteando la crisis comercial y arancelaria con Estados Unidos. Es una gran política y una mujer de la que hay mucho qué aprender. En un mundo tan incierto, tan hostil y con tantos problemas, las ideas de una mujer como la presidenta Sheinbaum son más importantes que nunca, por su serenidad, su claridad y porque tiene como último fin la lucha por la justicia social.
–¿Y de este encuentro saldrá una respuesta nítida y contundente contra la forma de ejercer el poder de Donald Trump?
–Nosotros no haremos un encuentro anti-Trump. Somos fuerzas progresistas que nos reuniremos para hablar de nuestros problemas en común, de nuestros valores, de la situación del mundo. Nosotros lo que queremos es unirnos y sobre todo hablar de progreso, democracia, cambio climático, nuevas tecnologías y la urgencia de la paz.












