Acusa Beirut a Tel Aviv de violar la tregua
Confirma Hezbollah contrataques // Netanyahu se niega a retirar tropas
Viernes 17 de abril de 2026, p. 23
Beirut. El ejército de Líbano denunció hoy que Israel violó el alto el fuego que había sido anunciado horas antes por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por lo que Hezbollah lanzó ataques en respuesta.
Tras la entrada en vigor del alto el fuego con Israel, se escucharon disparos en barrios del sur de Beirut, reportaron periodistas de Afp.
Las fuerzas armadas libanesas acusaron a Israel de cometer “actos de agresión” y bombardeos en violación de la tregua de 10 días que entró en vigor pocas horas antes. Hezbollah anunció que atacó a soldados israelíes en represalia.
Sin embargo, al cierre de la edición no se reportaron nuevas violaciones al pacto.
La tregua, que comenzó en la medianoche local en ambos países, se pactó mientras se intensifican los esfuerzos diplomáticos para lograr un acuerdo que ponga fin a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que insiste en que un eventual acuerdo de paz sólo es posible con un alto el fuego en Líbano.
Más de 2 mil personas han muerto por los ataques israelíes contra Líbano y al menos un millón han sido desplazadas. Las fuerzas terrestres de Tel Aviv invadieron además el sur del país.
Trump afirmó que la tregua se logró tras unas conversaciones “excelentes” con el primer ministro israelí y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun, dos días después de que Tel Aviv y Beirut comenzaron negociaciones de paz en Washington.
“Las dos partes quieren la paz y creo que se va a concretar rápidamente”, agregó el republicano en sus redes sociales.
“Espero que Hezbollah actúe con rectitud y responsabilidad durante este importante periodo. Sería un gran momento para ellos si lo hicieran. ¡Basta de asesinatos! ¡Debemos tener paz de una vez por todas!”, escribió más tarde en Truth Social.
Después, el mandatario expresó su esperanza de que Netanyahu y Aoun visiten la Casa Blanca “en los próximos cuatro o cinco días”. Sería la primera vez que los líderes de Israel y Líbano se reunirían.
El martes se celebraron conversaciones directas entre los embajadores de ambos países en Washington, las primeras desde 1993.
Apenas se conoció el pacto, Netanyahu declaró que el alto el fuego es una oportunidad para alcanzar un acuerdo de paz “histórico”, pero advirtió que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) permanecerán en el interior del territorio libanés, a lo largo de una franja de 10 kilómetros desde la frontera y “conservará su derecho a tomar todas las medidas necesarias en legítima defensa”.
Ibrahim Moussaoui, diputado de Hezbollah, advirtió que respetarán el alto el fuego “siempre que se trate de un cese total de las hostilidades contra nosotros y que Israel no lo utilice para llevar a cabo asesinatos (de sus militantes)”.
Netanyahu rechazó un “alto el fuego basado en el modelo de ‘silencio por silencio’ con Hezbollah. No accedí a esas condiciones”.
Mantener la invasión israelí en territorio libanés, declaró Netanyahu, “nos permite, en primer lugar, bloquear el peligro de una invasión a nuestras comunidades y, en segundo, prevenir el fuego antitanque directo sobre las localidades. Por supuesto, todavía hay problemas; aún les quedan cohetes (a Hezbollah). Tendremos que ocuparnos de eso también”.
La vía hacia el fin de hostilidades implica el desarme de Hezbollah y un acuerdo “sostenible” que significa “paz mediante la fuerza”, sentenció Netanyahu.
Para Hezbollah la “ocupación israelí en nuestra tierra otorga a Líbano y a su pueblo el derecho a resistirla, y este asunto se determinará en función de cómo se desarrollen los acontecimientos”.
El Departamento de Estado estadunidense detalló que el acuerdo permite a Israel defenderse “en cualquier momento contra ataques planificados, inminentes o en curso”, y subrayó que “no llevará a cabo ninguna operación militar ofensiva contra objetivos libaneses”.
Los residentes de Beirut celebraron anoche el anuncio de la tregua con ráfagas de disparos al aire. Familias desplazadas comenzaron a retornar al sur del país y los suburbios sureños de Beirut.
Las autoridades libanesas instaron a la población a regresar con cautela a sus hogares y tener cuidado con las municiones sin explotar y los objetos sospechosos.
“Estamos cansados de la guerra y queremos seguridad y paz”, expresó Jamal Chehab, de 61 años, ama de casa de Beirut.
Pero en las primeras horas de hoy, la artillería israelí abrió nuevamente fuego intenso contra dos localidades del sur de Líbano, informó la agencia Nna, mientras el ejército libanés denunció “un cierto número de violaciones al acuerdo, habiéndose registrado varios actos de agresión israelíes, sin contar los bombardeos esporádicos que alcanzaron aldeas”.
Hezbollah anunció que, en represalia, había “bombardeado una concentración de soldados israelíes cerca de la ciudad de Khiam”.
Antes de las nuevas agresiones, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, celebró el alto el fuego como “una demanda clave” y agradeció a varios países europeos y árabes sus esfuerzos para alcanzar la tregua.
La cancillería iraní señaló que “el cese de la guerra en Líbano formaba parte del entendimiento sobre el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos, mediado por Pakistán”.
Jordania reiteró su firme apoyo al Estado libanés para que afirme su soberanía sobre todo su territorio y garantice que las armas “permanezcan exclusivamente en manos del Estado”, reportó Al Jazeera.
El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, reafirmó que las misiones del organismo están listas para apoyar los esfuerzos hacia la paz.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró que la noticia de la tregua “es un alivio, ya que este conflicto ya ha cobrado demasiadas vidas”.
Seis semanas de devastación
Antes de la entrada en vigor del alto el fuego, las tropas israelíes aseguraron haber atacado “más de 380 objetivos” de Hezbollah en las pasadas 24 horas, mientras la milicia libanesa reivindicó varios ataques contra infraestructura de las FDI en el norte de Israel, los Altos del Golán sirios ocupados y posiciones en territorio libanés.
Stephan Dujarric, vocero de Guterres, confirmó ayer reportes sobre la destrucción del puente estratégico de Qasmiya con lo que más de 100 mil residentes del sur libanés quedaron aislados.
En seis semanas de ofensiva israelí en Líbano se registraron 2 mil 200 asesinatos, entre ellas, 172 niños, 260 mujeres y 93 paramédicos, y 7 mil 185 heridos, según datos del ministerio de Sanidad libanés. Además, hubo 250 bombardeos contra personal o infraestructuras médicas.
Imágenes verificadas y publicadas ayer por la BBC reflejan la destrucción de 400 edificios en las ciudades de Taybeh, 460 en Aita el Shaab y una amplia devastación en Khiam, Qouzah, Deir Seryan, Merkaba y Naqoura, todas ciudades del sur libanés.
La vocera de los cascos azules desplegados en la zona, Kandice Ardiel, describió la destrucción como “descorazonadora”. Enfatizó que “no son sólo edificios; representan a una comunidad”, recogió El País.
El gobierno libanés cifra en 38 mil las viviendas destruidas parcial o totalmente.
Asimismo, Human Rights Watch denunció que Israel disparó fósforo blanco, una sustancia química que se enciende al exponerse al oxígeno, cuyo uso arrasa la tierra y es ilegal en zonas habitadas.
En el mismo periodo, en el norte de Israel, las ofensivas de Hezbollah mataron a dos civiles y 12 soldados, mientras otro murió por fuego amigo, según datos de Tel Aviv.












