Teherán no ha confirmado ni desmentido la versión del magnate// El jefe del ejército de Pakistán continúa las gestiones diplomáticas para el fin de la guerra
Viernes 17 de abril de 2026, p. 24
Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer que Irán acordó entregar sus reservas de uranio y abandonar cualquier presunto proyecto para desarrollar armas nucleares y sugirió que ambas partes estaban cerca de un acuerdo de paz que pondría fin a un conflicto que ha golpeado la economía global.
Al cierre de esta edición, la república islámica no confirmó ni desmintió los dichos del mandatario estadunidense.
“Aceptaron devolvernos el ‘polvo’ nuclear”, afirmó el magnate a periodistas en la Casa Blanca, en alusión al uranio enriquecido que, según Washington, podría utilizarse para fabricar armas nucleares.
Irán ha defendido siempre su derecho a un uso pacífico de la energía nuclear y niega que busque construir una bomba atómica.
Israel también aumentó la presión contra Teherán. El ministro de Defensa, Israel Katz, declaró que en caso de que Irán rechace la propuesta de Washington de renunciar al armamento nuclear, su país recrudecerá las agresiones.
“Irán se encuentra en una encrucijada histórica: un camino consiste en renunciar al terrorismo y al armamento nuclear, de conformidad con la propuesta estadunidense, y el otro conduce a un abismo”, afirmó Katz durante una ceremonia.
Si el régimen iraní elige la segunda opción, descubrirá muy rápidamente que Tel Aviv puede bombardear objetivos que resulten “aún más dolorosos” que los que ya atacó, añadió.
El primer ministro de Israel y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, afirmó que Trump “está tremendamente decidido a continuar el bloqueo naval” en el estrecho de Ormuz y desmantelar la capacidad nuclear de Irán “de una vez y para siempre”.
El jefe de la Casa Blanca reiteró que este fin de semana tendrán lugar las próximas conversaciones con la república islámica, y señaló que no está seguro de una posible exención al alto el fuego, que vence el próximo martes, porque “estamos negociando muy bien”.
Amagó que “si no se llega a un acuerdo, se reanudarán los combates”, y presumió que el bloqueo en el estrecho de Ormuz “es increíble” porque Teherán “no tiene nada… no puede hacer negocios”.
Horas después, Trump declaró en sus redes sociales: “la guerra en Irán va viento en popa. Podemos hacer lo que queramos. Es perfecta. Debería terminar muy pronto”.
En este contexto, el secretario de Guerra estadunidense, Pete Hegseth, afirmó que el bloqueo naval de sus fuerzas es sólo un ejemplo de comportamiento “cortés” durante la tregua en curso, al tiempo que amenazó con atacar las centrales eléctricas y la industria energética iraní si Teherán “toma una mala decisión”.
Agregó: “nos estamos reabasteciendo con más poder que nunca y con mejor información (…) estamos listos para atacar, pero preferiríamos no tener que hacerlo”.
En Teherán, el jefe del ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, se reunió con el presidente del parlamento de Irán, Mohammad Baqer Qalibaf, como parte de los esfuerzos internacionales para extender el alto el fuego mientras se acuerda una nueva ronda de conversaciones entre las partes.
Munir también se reunió con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, quien afirmó: “Estados Unidos no ganará este conflicto, pero serán los países de la región y del mundo los que sufran graves pérdidas”.












