Viernes 17 de abril de 2026, p. 8
En la mayoría de los campos agrícolas del país, sus dueños aún se niegan a brindar seguridad social a los jornaleros, o “la dan a medias” por unos meses para después quitarles ese derecho, denunció Sara, una mujer náhuatl originaria de la Montaña de Guerrero, que desde niña ha trabajado en los surcos.
Alexandra Haas, directora ejecutiva de Oxfam México, destacó que más de 86 por ciento de los jornaleros agrícolas carecen de seguridad social y siete de cada 10 no tiene acceso a servicios de salud.
En un foro en la materia, organizado por la Conferencia Interamericana de Seguridad Social y Alianza Campo Justo, enfatizó que “la migración interna, viajar de estado a estado para seguir las cosechas, no puede seguir siendo el pretexto para dejarla (a esta población) fuera de la ley. Necesitamos transitar a una cobertura universal”.
Para lograrlo, dijo, el Estado debe garantizar los derechos y “el sector agroempresarial tiene la obligación ineludible de cumplir. La responsabilidad empresarial debe traducirse en contratos formales, salarios reales y respeto a la dignidad”.
Sara subrayó que en los campos “el patrón simplemente no nos da el seguro social” o sólo lo hace por unos meses. “Nosotros vamos por temporada, son seis meses, a los tres meses nos da de baja.”
Lo que queremos, manifestó, “es que esto sea permanente, justo hasta la vejez”. Subrayó que los jornaleros “no sabemos qué es la incapacidad”.
Refirió que su hija labora en un campo en Sinaloa y hace una semana “se desangró (…) ahorita está en cama y no tiene nada, no le pagan. ¿Por qué? Porque no trabaja”.












