Elevación espiritual y placer festivo
▲ La muestra Embriaguez (Ivresse), reúne carteles, dibujos, grabados, pinturas y objetos que evocan el consumo de alcohol desde la antigüedad hasta la Edad Media, como una elevación espiritual y un placer festivo, que oscila entre el uso beneficioso y el exceso condenable. Dividida en secciones, en el Museo Paul-Dupuy de Artes Preciosas de Toulouse, Francia, la exposición revela cómo la embriaguez moldea las sociedades e inspira a los artistas. Las perspectivas morales, médicas y legales se entrelazan para contar una historia de fascinación, prohibiciones y libertad. El recorrido inicia en la sala Beber, donde celebraciones, bailes y publicidad ensalzan la embriaguez con veneración social y de moda. Un cartel de la década de 1930, en pleno apogeo de la crisis del vino, reza: “Beba vino y viva feliz” (en la imagen) sobre un mapa de Francia adornado con racimos de uvas. La siguiente sala, Decepciones, se centra en las consecuencias del consumo de alcohol. El punto final de la exposición es la reconstrucción de un bar de la Belle Époque, el Chez Monsieur Paul, donde se exhibe una colección de copas de cristal y opalina.Foto Afp
Periódico La Jornada
Domingo 19 de abril de 2026, p. 4
Domingo 19 de abril de 2026, p. 4










