Domingo 19 de abril de 2026, p. 11
Aunque los mercados laborales globales parecen estables, éstos pudieran sufrir un “deterioro”, debido a la escalada del conflicto en el Medio Oriente, pues está intensificando “vulnerabilidades prexistentes”, como la informalidad y la pobreza extrema, advirtió la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
En un nuevo reporte, señaló que, sin importar la región, “las perturbaciones” transmitidas desde los mercados energéticos, el comercio y las cadenas de suministro ya están afectando el empleo, los salarios y las condiciones de trabajo en muchas economías y los efectos amenazan con ser “duraderos”. Los hogares de bajos ingresos, las personas que se emplean en la informalidad, los trabajadores migrantes y las pequeñas empresas soportan las cargas más pesadas, con un aumento del riesgo de trabajo infantil, trabajo forzoso y otros déficits graves de trabajo digno, apuntó el organismo.
El documento puntualizó que unos 284 millones de trabajadores siguen viviendo en pobreza extrema, mientras 2 mil 100 millones, casi 58 por ciento de la fuerza de trabajo mundial, permanecen en el empleo informal.
La OIT advirtió que el aumento de la deuda soberana, el espacio fiscal limitado y la elevada incertidumbre económica “restringen aún más la capacidad de los gobiernos” para apoyar a los trabajadores y fortalecer los mercados laborales.
Alertó que, en los países más afectados, se prevé que los daños a la infraestructura, las interrupciones de la actividad empresarial, los desplazamientos y la inseguridad reduzcan el empleo y los ingresos, al tiempo que habrá presión sobre las instituciones del mercado de trabajo y los servicios públicos. “El conflicto en Oriente Medio no es un choque aislado superpuesto a una economía mundial por lo demás estable. Está agravando vulnerabilidades prexistentes y aumentando la probabilidad de efectos más graves y duraderos en el mundo del trabajo”, afirmó el director del organismo, Gilbert F. Houngbo.
Frente a estas complejidades, “en un contexto de incertidumbre y choques globales cada vez más intensos”, instó a los gobiernos a actuar con rapidez para proteger a los trabajadores, preservar el espacio fiscal para la protección social e implementar medidas activas de mercado de trabajo.
En los países afectados por conflictos, la recuperación y la reconstrucción deben incorporar desde el inicio el trabajo digno, los derechos laborales, la protección social y condiciones de trabajo justas, señaló.











