Se empezó a sentir un pequeño temblor desde principios de abril: vecinos
Lunes 20 de abril de 2026, p. 31
El surgimiento de una grieta que se extiende sobre la calle Oriente 155, entre la avenida Eduardo Molina y Norte 76, ha dejado viviendas de la colonia Salvador Díaz Mirón con muros cuarteados, pisos levantados y banquetas de las que las casas comienzan a desprenderse. Desde los primeros días de abril, vecinos experimentaron una ligera vibración, similar a “un pequeño temblor”, desde entonces la calle empezó a fracturarse por la mitad y la fisura se extendió con el paso de los días a los inmuebles; además, provocó una fuga en la red de drenaje que comenzó a formar un socavón.
Tras constantes reportes, la alcaldía Gustavo A. Madero intervino el fin de semana con excavaciones y el remplazo de la tubería vieja; sin embargo, se informó a los vecinos que las obras podrían prolongarse al menos un mes. En el lugar permanece un boquete expuesto entre montículos de tierra y asfalto removido, y fue acordonado para impedir el paso de peatones y vehículos, mientras los habitantes se mantienen a la espera de los dictámenes de Protección Civil que definan el riesgo estructural en sus viviendas.
Adriana, una de las vecinas afectadas, señaló que desde hace al menos dos años comenzaron a formarse socavones en la colonia, lo que para ellos representa una señal previa del fenómeno. En este punto, la grieta que atraviesa la calle parece desviarse y desembocar en el domicilio de Maricela Martínez, ubicado entre Norte 74 y Norte 76, su vivienda, aseguró, es la más afectada. Ahí las fisuras recorren del piso al techo y al exterior, la banqueta luce levantada y fracturada.
Posible falla geológica
Según explicó, las autoridades les mencionaron una posible falla geológica que atraviesa la zona, lo que ha incrementado su temor. Relató que “se siente el movimiento abajo en el piso, como que vibra”, además la incertidumbre no le permite descansar: “Me duermo a las 4 de la mañana porque me da miedo que vaya a ver un movimiento y nadie se dé cuenta y vaya a pasar algo”, dijo. Su hijo, Juan Trejo, compartió que en su vivienda habitan adultos mayores y una persona con discapacidad, situación que aumenta su preocupación.
Ante ese escenario, vecinos como Kenia se mantienen a la espera de que especialistas acudan a realizar estudios de suelo profundos y valoraciones técnicas que permitan conocer con certeza el nivel de riesgo. A lo largo de Oriente 155 y Oriente 157 se constató que las vialidades presentan desniveles que asemejan una montaña rusa, lo que refleja la diferencia del suelo. Frente a ello, los pobladores pideron a las autoridades “que nos ayuden, que nos digan realmente cuál es el riesgo porque ¿qué va a pasar si llegamos a colapsar?”











