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Nemesia Martínez, símbolo de la epopeya cubana en playa Girón

Rinden homenaje a la flor carbonera, en el 65 aniversario de la primera derrota del imperialismo yanqui

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▲ El presidente Miguel Díaz-Canel a su arribo a la ceremonia oficial sobre la victoria en playa Girón. El 17 de abril de 1961, unos mil 500 mercenarios, en su mayoría exiliados de la isla, desembarcaron por Girón y en menos de 72 horas, el día 19, las fuerzas combinadas del ejército cubano y milicianos, bajo el liderazgo de Fidel Castro, derrotaron a los invasores.Foto Estalisnao Santos
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Periódico La Jornada
Lunes 20 de abril de 2026, p. 26

La Habana., Nemesia Martínez Montano ocupa un lugar central en la celebración de los 65 años de la derrota de la Brigada 2506, integrada por mercenarios, en las arenas de playa Girón, un día como ayer. Mandos militares, funcionarios, políticos y pueblo llano la saludan calurosamente. Así lo hizo el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel.

Es que hay vidas que se vuelven mitos, personas que encarnan grandes momentos históricos, figuras que son reverenciadas por distintas generaciones. Y Nemesia es una de ellas. Si un nombre simboliza la epopeya de playa Girón, más allá de Fidel Castro, el comandante que condujo a un pueblo organizado y su ejército a lo que fue la primera derrota del imperialismo yanqui en América, ese es el de Nemesia Martínez Montano, la “flor carbonera”.

Y este domingo, en la conmemoración oficial de la epopeya a partir de la cual “todos los pueblos de América fueron un poco más libres”, rodeada de uniformes verde olivo, guayaberas y camisetas que recuerdan los 100 años del natalicio del comandante Castro, oradores, poetas, cantautores y teatros hablan reverencialmente de Nemesia y le recitan, cantan y bailan, mientras grupos de muchachos ondean por todo lo alto la bandera de la estrella solitaria.

Los músicos de la compañía Korimakao interpretan fragmentos del poema Elegía de los Zapaticos Blancos, del indio Naborí, donde se narra su tragedia.

Orgullosamente guajira, Nemesia viste blusa amarilla, pantalones negros y sandalias. Tiene pelo negro corto. Su mirada combina, simultáneamente, tristeza y orgullo. De sus oídos cuelgan unos sencillos pendientes. Nació en el pequeño poblado de Soplillar, hace 78 años. Tenía 13 cuando la furia de la contrarrevolución acabó drásticamente con su niñez.

La gran periodista Arleen Rodríguez recuperó la historia de ese momento para Cubadebate: “yo iba sentada sobre una caja de madera, llevaba cargado a mi sobrinito de seis meses y cerca los zapaticos blancos. Entonces el avión comenzó a disparar. Mi mamá cayó, la habían herido en el vientre y en el brazo. A mi abuela una bala la hirió en la columna, quedó inválida. A mi hermano le atravesaron una pierna y un brazo… Poco después mi papá me bajó del camión. Él le había puesto una sábana a mi mamá y no se le veía la herida de la cintura. Por eso yo creía que estaba viva. Entonces el viento levantó la sábana y vi la herida. Tenía todo afuera. Yo vi a mi mamá por dentro…”

Jesús Orta Ruiz (el indio Naborí) llegó a Girón como periodista para narrar la epopeya en prosa. Pero, al escuchar a la niña, concluyó que para hacer justicia al simbolismo y dramatismo del hecho, las teclas de la máquina de escribir con las que se redactan los hechos noticiosos no servían y era necesario echar mano a la poesía.

Escribió así su Elegía, en la que narra la historia de la niña carbonera Nemesia, que gracias a la revolución vio cómo, dos días antes del ataque, se cumplió su fantasía de calzar unos zapatitos blancos. Pero que, tristemente, en el artero ataque de los mercenarios en playa Girón, vio caer muerta a su madre, sangrar a sus hermanos y a sus zapatitos blancos nuevos agujereados por el huracán de las balas. “¡Quién ha visto carboneros con zapatos!”, afirma el poeta reconstruyendo la ira de los antiguos potentados. Y concluye: “sabe que nada en mundo / –ni yanquis ni mercenarios– / apagará en nuestra patria / este sol que está brillando, / para que todas las niñas / ¡tengan zapaticos blancos!”

Los alumnos de las primarias refuerzan su conocimiento sobre Bahía de Cochinos, aprendiendo y declamando Elegía. De la mano de la biografía de esa mujer del pueblo, toman nota de lo que, en la adversidad, son capaces de hacer. Y lo conservan en su memoria adulta.

Suelo sagrado

Playa Girón, tierra de carboneros y pescadores, donde al triunfo de la revolución Fidel Castro fue a cenar con los parias de la tierra, es suelo sagrado de héroes y mártires. La directora Dulce Gloria Limonta, explica cómo el primer herido de las fuerzas patrióticas fue un maestro que participaba en la cruzada de alfabetización. Y al referirse a la derrota de los mesnaderos sentencia: “aquí no se rindieron, los vencimos”.

En el acto para celebrar los 65 años del triunfo están presentes, además del mandatario, Salvador Valdés Mesa, vicepresidente de la República; el viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), general Roberto Legrá Sotologno, y antiguos combatientes.

Los oradores se alternan entre danzas, canciones y poemas. Enérgico, el joven mayor de las FAR Yadiel Medina sostiene que el pueblo cubano mantiene la misma determinación de 1961 para defender las conquistas de la revolución y el socialismo.

Explica cómo, durante más de seis décadas, Washington ha sostenido una política hostil contra la isla, a partir del bloqueo económico, financiero y comercial. Una estrategia que se recrudeció con la aplicación de las 243 medidas del mandatario estadunidense y la inclusión de la Antilla en la lista de países supuestamente patrocinadores del terrorismo. Pero, insiste: el pueblo resiste y seguirá resistiendo, consciente de las causas externas de estas limitaciones.

La maestra de primer grado de la escuela primaria Félix Edén Aguada, Elianis Martínez Pérez, dijo que la revolución transformó profundamente las condiciones de vida en comunidades históricamente marginadas. Explicó cómo el sistema educacional cubano ha permitido la formación de jóvenes maestros comprometidos con la enseñanza de las ciencias, el arte y los valores, que educan niños sin distinción de piel o sexo.

Estas conquistas se extienden a territorios apartados donde la justicia social ha llegado junto con los servicios básicos. Remarcó la maestra Elianis Martínez, que el pueblo cubano no se rinde y reiteró el compromiso de continuar formando a las nuevas generaciones.

El mensaje central estuvo a cargo de Roberto Morales Ojeda, secretario de organización del Partido Comunista de Cuba (PCC), quien explicó cómo Girón alimenta la dignidad nacional y evidencia la capacidad del pueblo cubano para hacer frente a cualquier agresión.

Para él, Girón es victoria que es presente y compromiso con el futuro. “El imperio –señaló– no ha renunciado a destruir la independencia de la nación caribeña. El bloqueo nos obstaculiza, pero no nos vence”.

Al hacer un balance de esa apuesta imperial advirtió: “todo lo intentaron y todo les fracasó. Las circunstancias actuales son duras, pero la revolución no se derrumba. No hay libertad regalada.

“La batalla de hoy es superar las dificultades, por la recuperación paulatina de la economía y por el perfeccionamiento del socialismo cubano. Y esa batalla, como la de Girón, la ganaremos”, enfatizó.

A pesar de las dificultades que enfrenta Cuba –sentenció–, su revolución “no se derrumba ni se derrumbará jamás”. En el centenario del nacimiento de Fidel Castro ratificamos que la revolución no se negocia.

“Cuba quiere la paz, pero no conoce el miedo”

El doctor Morales llamó a participar en la campaña Mi Firma por la Patria, a la que definió como un acto legítimo y democrático para expresar la oposición ciudadana al bloqueo y su compromiso con la independencia y el socialismo.

“Cuba –advirtió– quiere la paz y la promueve, pero no conoce el miedo. No vacilaremos en arriesgar la vida y sacrificarla si fuera necesario por la patria, la dignidad conquistada, la soberanía, la independencia y el socialismo.

“Hoy, la revolución sólida y humanista no es una amenaza a la nación estadunidense, ni quiere la guerra, pero al igual que entonces, sabremos defendernos, convencidos de que también triunfaremos. Ante cualquier agresión, como en Girón, venceremos.”

Al terminar, el presidente Díaz-Canel fue el primer signatario de la campaña Mi Firma por la Patria. Luego, saludó cariñosamente a un buen número de asistentes y se tomó fotos. Lo suyo es, también, esos actos de masas.

La conmemoración de los 65 años de Playa Girón en plena escalada estadunidense contra la isla, tuvo sabor a Carlos Puebla: Si esperan otra ocasión / Para el crimen repetir / Si piensan en reincidir / Remember Playa Girón.