Lunes 20 de abril de 2026, p. 13
Uno de cada dos alumnos de nuevo ingreso a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) perciben experimentar señales de ansiedad, depresión u otro trastorno mental, revela el examen médico automatizado (EMA) que respondieron al momento de su inscripción.
Lo anterior significa que de 84 mil estudiantes de nuevo ingreso, quienes entraron en agosto de 2025, alrededor de 42 mil manifestaron tener algunos síntomas vinculados a la depresión, ansiedad o malestar mental, lo cual no significa que los padezcan, aclaró el titular de la Dirección General de Atención a la Salud de la institución, Gustavo Olaiz Fernández.
Sin embargo, comentó que este porcentaje de alumnos que dijeron sentir algún padecimiento vinculado a trastornos mentales es muy alto comparado con los niveles que alcanzaban antes de la pandemia, ya que previo a esa crisis sanitaria, sólo entre 10 y 15 por ciento de los alumnos de nuevo ingreso percibía algún síntoma de ansiedad o depresión.
“Muchos alumnos están llegando cada vez con problemas más serios; sobre todo después de la pandemia. Antes de esta crisis sanitaria, 15 por ciento de la población tenía algún problema relevante, ya fuera depresión o angustia. Era un número importante, pero no era tan grande. Este año estamos casi en 50 por ciento”, detalló.
Crisis pospandemia
En entrevista con La Jornada, explicó que este incremento tan drástico revela que la pandemia también ha dejado una secuela grave entre los jóvenes de 15 a 20 años, quienes hoy perciben alguna señal relacionada a trastornos mentales, aunque no todas son reales.
“Sí hay un incremento muy importante en esta percepción de lo que nos trajo la pandemia, como soledad, separación, abandono, dificultades para relacionarse, entre otras, por lo que sí ha sido muy importante este cambio”, alertó el funcionario universitario.
Sin embargo, aclaró que esto no significa que ese 50 por ciento de alumnos realmente padezca un trastorno mental. Esa cifra, añadió, es mucho menor, pero la percepción es la que creció, y por ello los están orientando y les ofrecen terapia grupal o individual para apoyarlos, a fin de que cambien esa percepción, y en los casos que sí se detecte un padecimiento mental, mantener un tratamiento sicológico constante o canalizarlos a instituciones públicas para que reciban una atención más especializada.











